Habilitadores digitales: las herramientas de la Industria 4.0

Habilitadores digitales: las herramientas de la Industria 4.0

Los habilitadores digitales se presentan como los elementos que posibilitan la transformación digital de la industria, constituyendo al

En Octubre de 2015 se presentó el informe final “Industria Conectada 4.0: la transformación digital de la industria española”, recogiendo las líneas de actuación de la iniciativa Industria Conectada 4.0 para el impulso de la transformación digital de la industria española. Hoy, estos conceptos siguen estando de actualidad y recibimos noticias de iniciativas, ayudas, etc. a nivel local, nacional y europeo. Dentro de esta iniciativa, los habilitadores digitales se presentan como los elementos que posibilitan la transformación digital de la industria, constituyendo al mismo tiempo un reto y una herramienta para afrontarlo.

Resumen de habilitadores digitales

Fuente: Informe Industria Conectada 4.0 (Ministerio de Economía, Industria y Competitividad)

Los habilitadores de la hibridación del mundo físico y digital permiten conectar los dos mundos, ya sea captando información del mundo físico (a través de sensores o las redes sociales, por ejemplo) o transformando la información digital en un elemento físico (impresión 3D o realidad virtual). Además, existen habilitadores que posibilitan esta relación en sentido bidireccional como la robótica avanzada. Y, por último, no tenemos que limitarnos a utilizar un único habilitador, su verdadera fortaleza reside en su capacidad para combinarse, creando soluciones de transformación digital que incluyen sensores para recoger información, no solo de máquinas sino también de personas mediante las tecnologías wearables, impresoras 3D para prototipado rápido y fabricación flexible, o robótica avanzada que permite informar en tiempo real de lo que sucede en la planta de producción y facilitan la interacción hombre-máquina sin riesgos para las personas. La transformación digital genera beneficios a nivel de proceso, de producto y de modelo de negocio. En el caso de los habilitadores, y tomando como ejemplo la sensórica, se incorpora a los medios productivos aumentando su eficiencia o funcionalidades, optimizando así el proceso. El sensor también puede ser incluido en el producto para mejorar sus funcionalidades. Si se incorpora a una prenda se pueden medir constantes vitales. Finalmente, un sensor también permite la creación de un nuevo modelo de negocio. El uso de este para reconocer una tarjeta o un teléfono móvil permite abrir un automóvil y habilita la aparición del modelo de negocio de vehículo compartido.

La segunda categoría de habilitadores agrupa las comunicaciones y el tratamiento de la información. La información recogida por los sensores, wearables, etc. debe ponerse a disposición de las aplicaciones de gestión y viceversa. Para ello, debe ser transmitida de forma extremadamente segura, gestionando los riesgos asociados al ciberespacio. Esta información, puede ser consumida por múltiples dispositivos y en cualquier lugar, y ser experimentada de forma inmersiva a través de dispositivos de realidad virtual o superpuesta a la realidad que visualizamos. No solo es necesario transmitir la información, se añade también la necesidad del tratamiento de la información, siendo necesarios más recursos de almacenamiento y procesamiento. En este sentido, la tecnología cloud proporciona flexibilidad y escalabilidad, aprovechando los recursos de computación en Internet para  procesos de almacenamiento y tratamiento de datos de gran volumen sin necesidad de realizar inversión en infraestructura TI propia.

Por último, la capa de aplicaciones de gestión procesa la información obtenida de las dos primeras y aplica inteligencia para poder dar uso a esta información. En este ámbito adquiere especial relevancia el Big Data que permite la acumulación masiva de datos y su análisis inteligente en tiempo real, proporcionando información valiosa para la toma de decisiones, optimizando los procesos y aumentando la inteligencia de negocio. Aunque los sistemas de gestión empresarial no constituyen un elemento nuevo en el escenario de la empresa, adquieren una relevancia especial y es necesaria su adaptación para que sean capaces de integrar los datos procedentes de dispositivos y redes de forma versátil y dinámica.

La industria del futuro está formada por plantas inteligentes, objetos conectados, robots, … pero las personas siguen siendo el corazón del proceso. Se hace necesario adquirir las competencias necesarias para desenvolverse en este entorno y ser parte integrante de esta nueva y emocionante revolución.